El Alcoholismo
El
alcoholismo, a
diferencia del simple consumo
excesivo o irresponsable de alcohol, ha
sido considerado en el pasado un síntoma de estrés
social o psicológico, o un comportamiento
aprendido e inadaptado. El alcoholismo ha pasado a ser definido
recientemente, y quizá de forma más acertada, como
una enfermedad compleja en sí, con todas sus
consecuencias. Se desarrolla a lo largo de años. Los
primeros síntomas, muy sutiles, incluyen la
preocupación por la disponibilidad de alcohol, lo que
influye poderosamente en la elección por parte del enfermo
de sus amistades o actividades. El alcohol se está
considerando cada vez más como una droga que
modifica el estado de
ánimo, y menos como una parte de la alimentación, una
costumbre social o un rito religioso. Se caracteriza por una
dependencia emocional y a veces orgánica del alcohol, y
produce un daño cerebral progresivo y finalmente la
muerte.
A pesar de que el alcoholismo afecta mayormente a los
adultos, su consumo en los
adolescentes
es cada vez más preocupante.
Nuestro
trabajo consistirá en tratar este tema,
el consumo de alcohol entre los adolescentes, que más
allá de ser una diversión, se está
transformando en un tema preocupante. Cada vez, más chicos
terminan borrachos cuando salen a bailar o se juntan con
amigos.
A su vez, el consumo empieza cada vez desde más
chicos, y los padres son cada vez más permisivos al
respecto.
Pero, ¿saben todos lo que causa el alcohol en
nuestro organismo?, ¿saben todos por lo que tienen que
pasar los que se envician?.
El alcoholismo:
una enfermedad
El alcoholismo es una enfermedad crónica,
progresiva y a menudo mortal que Se caracteriza por una
dependencia emocional y a veces orgánica del alcohol. Es
producida por la ingestión excesiva de alcohol
etílico, bien en forma de bebidas alcohólicas o
como constituyente de otras sustancias. La OMS define el
alcoholismo como la ingestión diaria de alcohol superior a
50 gramos en
la mujer y 70
gramos en
el hombre (una
copa de licor o un combinado tiene aproximadamente 40 gramos de
alcohol, un cuarto de litro de vino 30 gramos y un cuarto de
litro de
cerveza 15
gramos). El alcoholismo parece ser producido por la
combinación de diversos factores fisiológicos,
psicológicos y genéticos.
Es un trastorno primario y no un síntoma de otras
enfermedades o
problemas
emocionales. La
química del alcohol
le permite afectar casi todo tipo de
célula en
el cuerpo, incluyendo las que se encuentran en el
sistema nervioso
central. En el
cerebro, el
alcohol interactúa con centros responsables del placer y
otras sensaciones deseables; después de la
exposición
prolongada al alcohol, el cerebro se adapta a los cambios
producidos por el alcohol y se vuelve dependiente a ellos. Para
las personas que sufren de alcoholismo, el tomar se convierte en
el medio principal a través del cual pueden interactuar
con personas, trabajo y vida. El alcohol domina su
pensamiento,
emociones y
acciones.
Todos los alcohólicos se enfrentan a los mismos
problemas básicos, ya sea que estén mendigando por
el
valor de una
cerveza o se encuentren ocupando un puesto ejecutivo en una gran
compañía.
Una vez que el alcoholismo se ha apoderado de un
individuo, no puede decirse que la víctima esté
cometiendo una falta
moral. En ese
estado, el
alcohólico no puede valerse de su
fuerza de
voluntad, porque ya ha perdido la facultad de decidir si usa el
alcohol o si se abstiene de él.

Etapas del
alcoholismo
Etapa 1
En la primera etapa el individuo:
- Bebe demasiado en todas las reuniones.
- Aumenta su tolerancia y la
frecuencia de la ingestión.
- Bebe con rapidez.
- Sufre lagunas mentales.
- Siente preocupación por beber.
-
Bebe furtivamente.
Etapa 2
Durante esta etapa el individuo:
- Manifiesta un cambio en la
actitud y la
forma de beber.
- Sufre pérdida de control.
- Bebe en la mañana para curarse la
curda.
- Siente aumento del impulso sexual y, al mismo
tiempo,
impotencia o frigidez.
- Inventa un sistema de
pretextos.
- Sufre por los reproches de la
familia.
- Derrocha.
- Muestra agresividad y conducta
antisocial.
- Siente remordimientos persistentes después de
las borracheras.
- Hace intentos de dejar de beber.
- Cambia su modo de beber.
- Ocasiona la pérdida de sus
amistades.
- Siente resentimiento.
- Pierde su trabajo, o cambia frecuentemente de
trabajo.
- Su familia se
aparta, forma una unidad defensiva, y cambia de hábitos
respectos a las amistades y a la comunidad.
- Piensa en el escape geográfico.
-
Recurre al ocultamiento.
Etapa III
En esta etapa el individuo:
- Casos que pueden producirse en cualquier momento:
hospitalización, divorcio,
accidentes y
arrestos.
- Sufre borracheras prolongadas.
- Pierde la tolerancia al alcohol.
- Le lleva más tiempo recuperarse de una
borrachera.
- Padece temores indefinidos.
- Se derrumba su sistema de pretextos.
- Tal vez tenga que ser recluido en una
institución mental.
¿Qué es
un alcohólico?
Es una
persona que sufre
una enfermedad, el alcoholismo. Esta persona no puede mantener su
forma de beber bajo control, aunque le haga daño a su
salud, a su
empleo, a su
mente y familia.
El alcohólico se caracteriza por depender del
alcohol, tanto
física como
psíquicamente, y la incapacidad de detenerse o abstenerse.
La falta de la bebida provoca síntomas de
abstinencia.
Al principio el alcohólico puede aparentar una
alta tolerancia al alcohol, consumiendo más y mostrando
menos efectos nocivos que la
población normal. Más adelante, sin
embargo, el alcohol empieza a cobrar cada vez mayor importancia,
en las relaciones personales,
el trabajo, la
reputación, e incluso la salud física. El paciente
pierde el control sobre el alcohol y es incapaz de evitarlo o
moderar su consumo.